Cada vez que lo hace siempre tenemos la misma "discursión":
- María, no cojas mis pinturas, tu tienes las tuyas.
- ¡Jo!, es que las tuyas son más chulas.
Al final siempre acaba saliéndose con la suya.
Yo sigo centrada en mi trabajo y ella en el suyo, pasa un ratito en lo que lo único que se escucha es la radio. De repente se levanta me da un besito y me dice " Toma un regalito".
Y veo la ilustración que un tiempo antes le había realizado para ella.
¿La recordais?
¡¡¡Diosss, me la como!!!














